aragóndigital.es
Lunes, 22 de julio de 2019
Tribuna Digital
12/7/2013

Transparencia hasta el final

Hugo Miquele

Al PP le han tomado el pelo con el proyecto de ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno. Hace once meses y cinco días el Consejo de Ministros aprobó el borrador de ley con el que pretendía arrojar luz sobre la gestión de los fondos públicos. Hasta ahí acertó, pero después cayó en la trampa saducea del verbo fácil de Rubalcaba y su falso ánimo conciliador.

Ya se sabe que si quieres que algo se atasque crea una comisión. Y así se hizo, de expertos, cuyas conclusiones apenas aclararon nada nuevo, pero sirvió para retrasar un poco su tramitación. Después se utilizó el truco de solicitar una ampliación en el plazo de presentación de enmiendas, bajo el pretexto de buscar amplios acuerdos. Así, hasta 38 veces, lo que nos lleva a rozar el primer aniversario debatiendo todavía el articulado. Por el camino, nos hemos despistado con la inclusión o no de la Casa Real, de los sindicatos, organizaciones empresariales y fundaciones. Luego el nudo gordiano era el procedimiento para nombrar al máximo responsable del organismo, garante del cumplimiento de la ley, ese observatorio independiente. El PSOE vetó la ley si el candidato era propuesto por el Gobierno y ratificado por el Congreso. Únicamente debía pronunciarse el Parlamento. Da lo mismo, que lo mismo da. Hasta hoy.

La ira vengativa de Luis Bárcenas en prisión y sus nuevos farfulleos acusatorios ha sido suficiente para que los grupos de la izquierda abandonen la ponencia de la ley “hasta que el presidente comparezca”. Otorgan más credibilidad a un imputado, de más que dudosa reputación,que cambia de versión como de ropa interior que al presidente del Gobierno. ¿Dónde han dejado el Estado de Derecho? ¿La presunción de inocencia? El PSOE e Izquierda Plural (IU y CHA) han caído en la demagogia simplista de invertir la prueba de carga y exigir al presidente que demuestre su inocencia en este turbio asunto.

En realidad, nunca les ha interesado llegar hasta el final en el asunto de la transparencia. El PSOE mantiene demasiados resortes sostenidos con fondos públicos, fundaciones, asociaciones, sindicatos. Incluido el escándalo andaluz.

Ahora podría caer el PP en la tentación de aparcar el proyecto de ley, pero se equivocaría. El hecho de que no sea respaldada por algunos grupos, que prefieren el desgaste político que el beneficio que reporta, no le resta legitimidad. Por el contrario, los populares necesitan, más que nunca, demostrar su compromiso con unos nuevos valores imprescindibles para devolver el crédito a la clase política, basados en la confianza.

En estos momentos, en los que existe demasiado ruido, caos y confusión, se requiere mayor transparencia e información. Y un compromiso de exigir responsabilidades a los malos gestores. Que son pocos, pero los hay.

Los ciudadanos tenemos derecho a saber cómo se gasta nuestro dinero, con qué empresas, bajo qué criterios y las incompatibilidades de nuestros dirigentes. Lo mismo con los partidos políticos, sindicatos o cualquier otro organismo que se financie con fondos públicos. Y sólo desde el conocimiento se podrá evaluar la gestión con rigor y responsabilidad, justo lo contrario de lo que sucede ahora donde el chismorreo, la insidia, la demagogia y la envidia generan un efecto letal a nuestra democracia.


* Periodista
comentarios
Sin comentarios en la noticia
tu comentario
Sí, acepto la política de privacidad de Actualidad Media S.L.
 

Muchas gracias por tu envío que ayuda a construir Aragón Digital entre todos. El material será revisado en breve para ser publicado cuanto antes. Para cualquier duda, comentario o sugerencia, contacta con nosotros.

Este espacio se rige por unas normas simples con objeto de permitir que cada uno exprese su opinión sin ofender a los usuarios. Por favor, téngalas en cuenta cuando contribuya con la suya.