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Viernes, 24 de septiembre de 2021
M. Ambiente
28/1/2016

El Gobierno de Aragón forma a sus técnicos con un curso para la protección de los llamados "bosques viejos"

Redacción

Zaragoza.- De acuerdo al Decreto 27/2015, el Gobierno autonómico regula el ‘Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares de Aragón’, que en el mes de julio del año pasado dio lugar a una orden de declaración y protección de 17 ejemplares de árboles de la Comunidad Autónoma. Este decreto define, además, la existencia de lo que debe ser considerado una “Arboleda Singular”, entendiendo como tal al conjunto de árboles de reducida extensión como puedan ser bosquetes, alineaciones o rodales que merezcan un régimen de protección especial por presentar características que les confieren un elevado valor como patrimonio natural y que se debe a diversos motivos como su rareza, edad o bien por su interés científico, histórico o cultural.

Con el fin de avanzar en este sentido, la Dirección General de Sostenibilidad y el Instituto Aragonés de Administración Pública han organizado por vez primera un curso de formación bajo el título de ‘Identificación y caracterización de rodales forestales maduros-viejos’, destinado a técnicos superiores de la Administración. El curso ha contado con la asesoría y colaboración del personal de la Dirección General de Gestión Forestal, Caza y Pesca y se ha desarrollado en dos jornadas una teórica y otra práctica. 

Los ponentes que han intervenido en el curso han abordado temas como los tipos de hábitats forestales que contempla la Directiva europea 92/43/CE, la ciclogénesis forestal, los elementos de biodiversidad que acogen este tipo de bosques maduros, las características de cara a su identificación y caracterización como bosques viejos o la gestión de espacios protegidos singulares. Mientras que para la parte práctica se realizó una salida de campo, visitando el bosque autóctono de pino carrasco de Villanueva de Huerva (Zaragoza).

La importancia ecológica de los bosques viejos y maduros

En los pocos bosques viejos y maduros de la Península Ibérica se refugian algunas de las especies vivas más emblemáticas de la Unión Europea. Por ejemplo, en los pinares negros del alto pirineo de Huesca perviven el urogallo, el pito negro o el mochuelo boreal. Lo mismo sucede entre las viejas hayas húmedas en las que aún se pasea el oso pardo o en las que habita un amenazado escarabajo azul que es la rosalía alpina.

Los bosques viejos y maduros de Aragón, bien conservados a lo largo de los últimos siglos, son arboledas singulares que están siendo inventariadas y que merecen por parte de los servicios técnicos y de la sociedad en general de una atención preferente en lo que a conservación o gestión de los hábitats se refiere.

En estas masas forestales todavía es posible encontrar una gran diversidad de aves, insectos, flores, hongos y detalles naturales con gran interés científico. También son lugares donde se localizan parte de los árboles de mayor edad, algunos con más de 300 años, muchos de ellos demasiado retorcidos como para aprovechar su madera pero increíblemente valiosos para la vida salvaje y la preservación de los ecosistemas naturales más prístinos de la comunidad autónoma.

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comentarios
  • 1|juan dijo
    Para ese viaje poca alforja es necesaria. Aragón cuenta con cientos de árboles y arboledas dignos de se protegidos. Hay un excelente libro que en parte ha recogido unos cuantos más que 17, por cierto, algunos he visitado y por desgracia alguno también ha muerto.
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