aragóndigital.es
Domingo, 26 de junio de 2022
Cultura
2/5/2017

Javier Garcés: "Una persona que canta en un coro es más feliz"

Javier Frégola Mur
Javier Garcés es profesor de música y director de cuatro coros

Zaragoza.- Javier Garcés (Caspe, 1977) es una persona que disfruta con su trabajo. Desde que ingresó como coralista en Amici Musicae en el año 1999, su trayectoria como músico no se ha desligado de este coro. En 2005, Isabel Solano le ofreció la oportunidad de dirigir la sección infantil y juvenil, y años más tarde asumió la dirección del coro adulto junto a Elena Ruiz.

Pero Garcés no se conforma con llevar la batuta de estas dos formaciones. En su constante e infatigable aprendizaje también está al frente del Coro Ciudad de Caspe y del Coro Escolar del CEIP Parque Goya, centro en el que, además, es profesor de música.

En estos momentos, y tras interpretar con gran éxito la Bohème, Garcés se encuentra trabajando la Fantasía Coral de Beethoven con el coro adulto del Amici Musicae, una obra que estrenará en la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza en este mes de mayo. Garcés se muestra ilusionado con este proyecto y afortunado por estar donde está, aunque tiene mucho que decir sobre la situación de la asignatura de la que él es profesor y del papel de la música coral en nuestros días.

Pregunta.- Usted es profesor y, además, dirige cuatro coros. ¿De dónde saca el tiempo y, sobre todo, la motivación?
Respuesta.- El tiempo se saca de la motivación. El coro es algo que me da mucha energía, puedo llegar a las tardes agotado de estar en el colegio, pero ponerme delante de un coro es lo que me hace sacar tiempo y motivación.

P.- En Amici Musicae dirige el coro juvenil y codirige, junto a Elena Ruiz, el coro adulto, ¿qué busca en cada uno de ellos?
R.- Lo que se buscaba desde un primer momento es crear una cantera para el coro adulto, para estar regenerando constantemente a los coralistas que llegarían y han llegado ya al coro adulto. Es una idea integral de formación que abarca todas las edades. Recordemos que es un coro amateur, lo cual implica que constantemente tienes que trabajarlo para mejorar. El coro adulto está preparado para hacer un repertorio sinfónico, que es la función que tiene principalmente en el Auditorio de Zaragoza, mientras que el coro juvenil trabaja mucho a capella.

P. Hace poco se subieron 150 personas al escenario de la Sala Mozart para interpretar La Bohème con el coro adulto y la Orquesta Reino de Aragón. ¿Cómo fue esta experiencia?
R.- No es algo nuevo el hacer ópera, porque del año 2008 a 2012 el Auditorio hizo cinco proyectos. Por lo tanto, el volver a retomar este tipo de repertorio para el coro es muy bueno porque se trabaja una cuestión que no se trabaja normalmente en un coro de estas características, que es el dramatizar. El coro lo pasa en grande. A algunas personas les cuesta más el hecho de tener que interactuar y pensar que son personajes de un todo, pero la experiencia siempre es positiva. Es pasar de cantar un réquiem a estar cantando una ópera. El coro agradece que de vez en cuando sucedan estos proyectos.

P.- Son coros amateur en los que no es obligatorio tener una formación musical. ¿Hasta qué punto influye eso en el resultado final?
R.- El coro, a diferencia del resto de agrupaciones musicales, reúne mucha gente que no ha recibido formación musical previa. Sí que es verdad que el tener una lectura mínima de partituras acelera mucho el proceso de aprendizaje. Según qué obras hay que estar tres o cuatro meses preparándolas, porque de otra manera no llegaríamos al objetivo final.

Garcés señala que el coro es un vehículo absolutamente de socialización
Garcés señala que el coro es un vehículo absolutamente de socialización

En el caso de los coros amateur (como son la gran mayoría de los coros que existen a nivel nacional) es más importante que la persona tenga oído, es fundamental. Luego la voz, hay algunos que tienen más o menos potencial, pero eso se va trabajando con la técnica vocal. Pero, a veces, muchas de las personas que saben música tienen una voz que… mejor que sigan en sus orquestas a que vengan a los coros. Es una situación que sucede, hay músicos que cantan fatal.

P.- ¿Qué valores cree que aporta para ellos el hecho de pertenecer a un coro?
R.- El coro es un vehículo absolutamente de socialización. Yo tengo chavales que por un comportamiento más o menos disruptivo o niños que les gusta cantar pero socialmente no están muy aceptados, el coro les sirve como elemento socializador. Y en un coro más de una vez se hace el comentario: "bueno, ya queda menos para la cena". Entonces está ese componente social que no tienen otras actividades.

Luego obviamente se desarrolla una sensibilidad musical. Yo soy defensor de todo lo que aporta el coro porque a mí me lo ha aportado, me lo sigue aportando y considero que a nivel personal una persona que canta en un coro es más feliz.

P.- ¿Disfruta más de la música aquella persona que la entiende?
R.- A ver, yo a veces sufro. Creo que te hace tener una visión más objetiva de lo que está sucediendo. Pero las personas que cantan en un coro saben el esfuerzo que supone montar una pieza, no hace falta que sea el Réquiem de Verdi, sino una pieza coral cualquiera. Y luego valoran más el esfuerzo personal de los demás.

P.- A usted, personalmente, ¿qué le aporta dirigir un coro?
R.- Siempre he sido un poco líder, no voy a negarlo. Ahora echo de menos cantar. Empecé en el coro Amici en 1999 cantando en la cuerda de bajos y más de una vez lo echo de menos. Como director, el ponerme delante de un coro (suena un poco egoísta), me da toda la adrenalina y me carga todas las pilas que a lo mejor no tendría de otra manera. Es muy difícil explicarte, son sensaciones. Como músico creo que es lo mejor que podría estar haciendo en este momento, dirigir un coro o estar cantando en un coro.

P.- ¿Qué papel tiene la música coral hoy en día?
R.- Depende un poco del momento, el lugar y el sitio donde te encuentres. Aragón ha sido una tierra un poco desértica y eso que tenemos muy buenas voces en esta tierra. Cada vez yo creo que se valora mejor pero porque el nivel de los coros está subiendo también, eso es fantástico. Te vas a otras Comunidades Autónomas como Cataluña o El País Vasco donde la cultura y la tradición coral es desde hace mucho tiempo y nos llevan años de ventaja, décadas de ventaja. Pero creo que cada vez se le está tomando más enserio al mundo coral porque también la apuesta que se está haciendo desde el mundo coral es mucho más interesante y de mayor calidad.

P.- ¿Con qué ayudas se cuenta por parte de las instituciones?
R.- Yo estoy en una situación que, a lo mejor, no es la más común. Por un lado en el Amici Musicae tenemos el soporte del Auditorio de Zaragoza que como coro residente recibe la subvención directa del Ayuntamiento de Zaragoza. El coro Ciudad de Caspe es un coro que está subvencionado prácticamente por el Ayuntamiento de Caspe. En el caso del coro escolar que llevo hay una red de coros escolares en Aragón que, aunque ahora con la crisis no hay ningún tipo de apoyo económico, sí que hay un apoyo formativo y de grupo. Yo he trabajado, pero ahora mismo no trabajo en ningún tipo de entidad privada, que es lo normal. En muchos coros son los propios coralistas los que subvencionan al director y a las actividades. Creo que estoy en esos casos de los más raros donde mis coralistas no pagan cuota. Aún falta mucho por hacer. Lo ideal sería que cada barrio o cada localidad tuviera un Ayuntamiento, una Junta de Barrio o una empresa que tirara esto un poquito más hacia delante.

P.- A nivel educativo, ¿cómo cree que está valorada la asignatura de la que es profesor?
R.- Depende un poco del prisma con el que se mire. Yo creo que las familias cada vez más ven la importancia de la música en la escuela y son conscientes de todas las ventajas que revierte en sus hijos el aprender música desde pequeños. Aquí en Aragón entre el proyecto de coros escolares y una actividad que reúne mucha gente que es Cantania, las familias están valorando la música más de lo que lo hacían.

Javier Garcés se muestra ilusionado y satisfecho con el coro
Javier Garcés se muestra ilusionado y satisfecho con el coro

Si tengo que hablar ya de la Administración y del sistema educativo, que viene todo del sistema político, pues obviamente parece que no se valora lo que se tendría que valorar. Cada vez tenemos menos carga lectiva, a mí me ha pasado de poder tener dos horas de clases de música a tener ya sesiones de 45 minutos. Te da mucha pena porque te quedas como a mitad de camino. Viendo cómo otros países europeos están haciendo que la música sea obligatoria y con una carga lectiva mucho más importante, aquí nos tenemos que conformar que cuando sale el boletín de notas es "área artística" y tienes que hacer la media con plástica, que no tiene ni un especialista. Hay muchas cosas todavía que pulir, pero lo importante es que las familias son realmente las que hacen tirar un poco hacia delante la educación. Porque si un maestro se queja, no te hace caso nadie, pero si las familias en bloque se manifiestan tienen más poder. Ya no digo desgraciadamente, porque obviamente ellos tienen que tener también poder, es la educación de sus hijos la que esta en juego. Pero un profesional de la educación en esto pinta poco, desgraciadamente.

P.- Y ya que nos ponemos con la educación, ¿qué opina de la situación que está viviendo de la escuela concertada?
R.- Si te digo que yo trabajo en la pública creo que te voy a dar bastantes pistas. Yo considero tan buen profesional al personal que está en la pública como el que está en la privada y en la concertada. Pero hay una realidad que es un tanto extraña en España, y es que haya estos tres planos de educación. Está todo un poco manipulado. Yo he vivido en mi colegio, en Parque Goya, cómo hace cuatro o cinco años pasamos de tener cuatro vías a tener tres porque el colegio concertado de al lado le daban cinco. Y hemos terminado de ser un colegio que tenemos cuatro sextos de primarias a tener dos clases solo en 3, 4 y 5 años, mientras que en el colegio de al lado les siguen manteniendo las vías, más o menos. Esto ocurrió, en un momento determinado la DGA decidió hacer esta lectura de la concertada.

Yo creo que lo que está pasando ahora quizás es un poco radical, lo entiendo perfectamente, pero se está volviendo a lo que tenía que haber seguido sucediendo. Así de golpe y porrazo supongo que toda la concertada sale a la calle, es normal, pero es un poco lo que tendría que haber seguido pasando.

Yo tengo compañeros suprimidos de esos cuatro años. Luego me encuentro con comentarios en las redes sociales que dicen "claro, pero es que a tu compañero suprimido lo pueden llevar a otro colegio, pero al de la concertada ya no lo llevan a otro colegio". Y dices ya, ahí entra el tema de que mi compañero se ha sacado una oposición, entonces a lo mejor para venir a Zaragoza a trabajar se ha pegado 4, 5, 6 años fuera de Zaragoza haciendo puntos, en cambio ese compañero de la concertada no. Estoy entrando en un tema que no me quiero mojar mucho más, pero tengo compañeros de la concertada que dicen "no voy a hacer oposiciones porque me dan trabajo en tal centro que lo tengo a 20 minutos de casa y si no igual tengo que ir por Teruel a trabajar", ahí está un poco el tema. Yo obviamente siempre defenderé la enseñanza pública porque creo que la educación ha de ser pública y cuanto menos contaminado pueda llegar a estar, mejor.

Garcés afronta el final de temporada de conciertos con la Fantasía Coral de Beethoven
Garcés afronta el final de temporada de conciertos con la Fantasía Coral de Beethoven

P.- ¿Cuáles son los próximos proyectos que lleva entre manos con el Amici Musicae?
R.- Hemos estado este fin de semana por tierras valencianas haciendo el Réquiem de Mozart con la Orquesta Reino de Aragón y la semana que viene vamos a Tolouse a la catedral de Saint Etienne a cantar el Réquiem de Mozart como coro de escenario. Va a ser un concierto participativo con los coros de la Comarca de Toulouse. Amici seremos el coro que está en el centro y supongo que nos tocará algún número solos, como suele suceder en este tipo de conciertos.

El siguiente y para cerrar el curso escolar en mayo, dentro del ciclo Grandes conciertos de primavera, interpretaremos la Fantasía Coral de Beethoven con la orquesta de Cadaqués bajo la batuta del grandísimo director, tenemos muchas ganas de trabajar con él, Gianandrea Noseda. Con eso acabaríamos la temporada oficial. Luego tenemos un par de conciertos benéficos con la banda de Ejea, en junio.

P.- ¿Qué límites se pone como director?
R.- No me he puesto nunca en mi vida ni metas muy altas, ni muy bajas, ni nada. La verdad es que he ido caminando y lo que me he ido encontrando, sí me ha gustado, he optado. He de decir que me siento muy afortunado de estar donde estoy. Otros compañeros, de igual a igual, están en otros coros trabajando de otra forma y de otra manera, pero yo me siento muy afortunado. Entonces, lo que tenga que venir ya iremos decidiendo si me interesa o no me interesa. Yo, hoy por hoy, me encuentro de maravilla, entonces, que sigamos como estamos.
 

7
comentarios
  • 7|Chumy dijo
    no solo los niños disfrutan, en muchos pueblos la gente tiene un aliciente con esto
  • 6|Melero dijo
    A no ser que cantes de manera garrafal, cualquiera sirve para cantar en un coro
  • 5| Mario dijo
    Me encanta que los chavales se inicien en la música con los coros
  • 4|Tarín dijo
    No es del todo correcto lo que dice de Parque Goya, en su día había mucha demanda porque es un barrio nuevo, ahora los niños crecen y no nacen más y, como es lógico, se debe reconvertir. El próximo año ya han habilitado una vía para primero de la ESO, siendo que no tiene mucho sentido tener tantas vías de infantil
  • 3|Triana dijo
    No entiendo la vida sin la músicac
  • 2|Fe San Martín dijo
    Qué curioso hay músicos que cantan fatal, y eso que se supone que tienen que tener buen oído
  • 1|Mariló dijo
    el cantar en un coro cuando eres chaval solo te da alegrías y te deja muy buenos recuerdos