aragóndigital.es
Martes, 20 de agosto de 2019
Cultura
10/4/2012

"Internet es como un cuchillo: si lo utilizas para cortar jamón es maravilloso, si lo clavas por la espalda es terrible"

Marta Gascón Jiménez
Suñén acaba de publicar “Talión”, su cuarta novela en el género negro

Zaragoza.- La literatura aragonesa se encuentra en una época boyante, en la que abundan los buenos escritores de éxito regional y nacional. Míchel Suñén (1970) es uno de ellos. Escritor y publicista zaragozano e influido por la literatura desde muy joven, escribió su primera novela con tan sólo 12 años. Desde entonces, nunca ha abandonado la pluma. Ahora publica su cuarta novela en el género negro, “Talión”, que está centrada en el fundamentalismo islámico.

Pregunta.- Para aquellos que no le conocen, ¿quién es Míchel Suñén?
Respuesta.- Soy un escritor zaragozano y trabajo en publicidad. En el tema literario lo que me gusta es crear intrigas en nuestro entorno, ambientadas en nuestra Comunidad y con personajes nuestros y escenarios cercanos. Son intrigas intensas y descarnadas, de ésas que te llevan desde la primera página casi sin solución de continuidad hasta el desenlace, como auténticas montañas rusas llenas de emociones, de giros inesperados y de vaivenes, con las que disfrutas desde el principio hasta el final pasándolo bien pero, también, pasándolo un poquito mal. Entre mis creaciones, quizás la más conocida ha sido “Diábolo”, que se publicó en 2006 y se convirtió en un éxito de ventas en Aragón en 2007, y posteriormente “Látex” y “Diva o muerta”.

P.- Es usted un autor joven, y sin embargo lleva ya a la espalda un buen número de novelas, ¿cuándo y cómo empezó su relación con la literatura?
R.- Yo recuerdo estar escribiendo desde siempre. Desde muy pequeño, en cuanto tenía la ocasión, me carteaba con gente, sobre todo con chicas... aprovechando la coyuntura [sonríe]. A los 12 años terminé mi primera novela: una novela ilustrada, que además curiosamente era una novela de crímenes, que se titulaba “Convocatoria para matar”. A mi abuela le encantó. Entonces me olvidé de ella, y después cuando empecé a trabajar en “Diábolo” y con el éxito que tuvo caí en la cuenta de que había escrito con 12 años esa novela y que el destino viene con cartas marcadas, porque ya en esa infancia anticipaba de alguna manera el género en el que me iba a encontrar más a gusto.

P.- En algunas ocasiones a los escritores se les trata de osados, o de locos, ya que el suyo es un mundo muy difícil. ¿Cuál fue la reacción en su entorno cuando decidió dedicarse a esto?
R.- Siempre me han apoyado. Quizás porque desde siempre en el seno de mi familia me han visto escribiendo y leyendo y entonces ha sido una evolución lógica. También es cierto que yo me dedico a la literatura secundariamente, mi profesión es la publicidad, que también implica escribir de alguna manera, pero escribo comercialmente. Es una necesidad vital, me ayuda a liberar esos fantasmas o esos desencuentros con la escritura publicitaria, y desde luego yo siempre me he sentido muy arropado por la literatura. Pero no soy escritor de oficio, con lo cual probablemente si mi familia dependiese de la venta de libros para poder alimentarse las sensaciones serían otras.

Según el autor, la clave del éxito en la literatura es ser fiel a ti mismo
Según el autor, la clave del éxito en la literatura es ser fiel a ti mismo

P.- Acaba de publicar su última novela, “Talión”, y vuelve a conquistar el género negro, ¿nos puede desvelar algo sobre ella?
R.- Es una novela ambientada en Zaragoza. Los protagonistas son una familia en la que él es un político conservador, emergente, que se convierte en adalid de la prohibición del velo islámico en España: es alcalde del primer pueblo en Aragón que prohíbe este uso de la indumentaria islámica. A partir de ese momento el círculo mediático le lleva a convertirse en referente en todo el país. Paralelamente, su mujer recibe el encargo de ilustrar una novela violenta, busca unas ilustraciones dramáticas, tenebrosas y muy oscuras. Esos dos hechos dan pie a un incipiente acoso por parte de un ex presidiario, un asesino confeso, que poco a poco va acercándose a esa pareja y a sus dos hijos, un chico de 12 años y otra de 18, y progresivamente a través de las llamadas, la pintadas o los contactos aparentemente casuales va creciendo esa amenaza hasta un plano mucho más físico y más aterrador.

P.- ¿Por qué ha decidido tratar la problemática del fundamentalismo islámico?
R.- Yo siempre acostumbro a tratar en mis novelas los temas de actualidad social, mezclándolos con ingredientes de suspense, de intriga, de tensión y de dramatismo. Me gusta la novela negra porque me permite profundizar en la realidad actual, yo de alguna manera digo que mis novelas negras pretenden ser novela histórica contemporánea, es decir, trazar los esbozos de lo que es el entorno en el cual nos movemos. Éste es un tema que está totalmente de actualidad, cuando yo empecé a escribir la novela se estaban planteando en determinados consistorios esas iniciativas de prohibir el velo islámico, y me plantee las consecuencias de lo que podría pasar si sucediese. En la novela vemos no sólo ese perfil del fundamentalismo islámico, sino también lo que es la religión del Islam.

P.- ¿Cuál sería el aspecto que más destacaría de la obra?
R.- En sí misma, la novela es una novela que te atrapa, que te va a dejar sin aliento desde el principio y que vas a estar inquieto por ver lo que ocurre. Cada párrafo en el que vas avanzando te presenta una sorpresa o un interrogante nuevo.

P.- ¿Cómo reacciona el público cuando lee una historia que está ambienta en su propia ciudad?
R.- La acogen muy bien porque favorece la identificación. Reconocer escenarios, personajes, entornos, incluso protagonistas que están sacados de la realidad social y que cobran su papel en la novela, es un plus a ese interés y a ese engancharse con el libro, ayuda a sentirlo más cercano y más próximo. Tiene también una dificultad añadida: la credibilidad. Cuando te cuentan estas historias en Madrid, Barcelona, Londres o Nueva York parece que puede ocurrir, porque estamos acostumbrados a ver ese tipo de noticias en los periódicos en un plano lejano. Cuando se trata de tu ciudad, de tu barrio, de tu gente, parece que cuesta más hacer entender a los lectores que eso puede ocurrir.

Suñén trata siempre de abarcar temas de actualidad social
Suñén trata siempre de abarcar temas de actualidad social

P.- Como decía, no es la primera vez que escribe un thriller. ¿De dónde saca la inspiración para componer piezas de este tipo?
R.- Siempre me ha interesado la desviación social, es decir, esas figuras de los que no encajan perfectamente en nuestra sociedad, las figuras de lo “anormal” o de lo “extraño”, y que o bien en lo positivo o bien en lo negativo se desmarcan de ella. Realmente la imaginación parte siempre del recuerdo: tú no puedes imaginarte la figura del unicornio si no tienes antes el cuerno y el caballo como imágenes mentales para poder unirlas. Yo me inspiro en la realidad, la verdad es que esas historias que yo voy contando están tomadas de lo que está ocurriendo en un momento y un entorno concreto. Se unen las dos cosas: mi mundo personal y la influencia externa.

P.- ¿Existe un perfil específico de público interesado en el género negro?
R.- El amante del género negro es fundamental, ahí hay tipologías de todo tipo: desde chavales de 18 años hasta señoras de 55 ó 60 que leyeron “Látex”, que es una novela dura, y me dijeron que les había encantado. Pero siempre es ese tipo de personas que busca emociones en las novelas, que no es simplemente una lectura amable, sino que son novelas que se entretejen en torno a temas a veces duros, complicados. No abusan de lo sangriento o de lo gratuito, pero sí que te enfrentan ante esos fantasmas sociales con los que estamos conviviendo. Su estilo es muy cercano, muy fácil de leer, muy visual, casi cinematográfico, y son novelas abiertas a todo el mundo, a todos aquellos que quieran enfrentarse a esos miedos que están ahí latentes.

P.- Pero ésta no es la única temática sobre la que ha escrito...
R.- Es cierto, además algunos muy extremos, aparentemente muy opuestos, como la literatura infantil. Hace un par de Fiestas del Pilar se nos ocurrió la idea, con Ignacio Ochoa, un ilustrador zaragozano, de hacer una biografía no autorizada de uno de los cabezudos, de El Morico. Al público le encantó. Nos inventamos una vida de este personaje desde que él nació en Cuba hasta que llegó a Zaragoza y se unió a la comparsa. El año pasado la editorial nos encargó un segundo ejemplar, El Forano, y ahora estamos trabajando ya en El Berrugón. Trato también la Literatura Nueva Era, cuentos para adultos con trasfondo filosófico, novelas de viajes, libros de relatos... Otra de mis facetas es que soy profesor de oratoria y escribí el ensayo “Cómo enamorar hablando en público”, un manual para oradores inexpertos.

Situación actual de la literatura

P.- ¿Qué se necesita para triunfar en esta difícil profesión?
R.- Yo no sabría decirte, porque tampoco me atrevo a decir que yo he triunfado. Creo que lo que tienes que hacer es ser coherente con tu estilo y ser tú mismo. A veces te llegan oportunidades de editoriales más o menos grandes para dar el salto, donde se te pide hacer un tipo de literatura diferente de la que estás haciendo habitualmente. Es peligroso ir por ese camino porque, al final, cuando dejas de ser tú mismo a lo mejor lo más genuino, lo más original que tienes como escritor, lo estás sacrificando. Entonces lo que tienes que ser es perseverante, fiel a ti mismo e ir cubriendo tus pasos poco a poco y siempre con solución de continuidad.

P.- ¿Cómo ve la situación actual en el mundo de la literatura en Aragón?
R.- Independientemente del mercado, que como en cualquier sector hay una crisis galopante y esto implica que, evidentemente, se disponga de menos recursos para invertir en libros y para comprar literatura, es cierto que en Aragón estamos viviendo una época boyante. Para las poquitas personas que somos, cada vez más y en muy diversos géneros están triunfando a nivel nacional autores aragoneses de todo tipo. Hay una generación de escritores que está surgiendo, que se colocan como creadores a un nivel dentro del mercado nacional realmente importante. Florece esa literatura aragonesa, y el mercado es el que es: hay autores que llegan a tener capacidad nacional y otros, poco a poco y en su terreno, van consiguiendo sus pequeños éxitos. Creo que es una época muy boyante dentro de la creación literaria en Aragón.

Míchel Suñén, en un momento de la entrevista
Míchel Suñén, en un momento de la entrevista

P.- ¿Cómo influye Internet y el formato digital en ese panorama? ¿Es positivo?
R.- Las nuevas tecnologías están ayudando a que la lectura y la información escrita cobren cada vez más importancia y un papel mayor. Internet es una herramienta, es como el cuchillo, que en sí mismo no es bueno ni malo, sino que depende del uso que se le da: si lo utilizas para cortar jamón y repartirlo entre gente hambrienta es maravilloso, si se lo clavas por la espalda a uno que pasa por la calle es terrible. ¿Qué ocurre? Que a veces se hace un mal uso de esa herramienta. Y es una herramienta muy reciente aunque parezca que ya es indispensable, lo que nos puede hacer pensar que lleva entre nosotros muchísimo tiempo. Pero, dentro de lo que es el programa histórico de los inventos, lleva muy poquito, estamos aprendiendo todavía a manejarla. Al final, las herramientas las personas tenemos que aprender a manejarlas, y creo que Internet sí que es una influencia positiva: te acerca un mundo de conocimiento que de otra manera sería inalcanzable, lo que tenemos que hacer es aprender a digerir esa información, administrarla y a escoger, a tener espíritu crítico.

P.- ¿Hay esperanza para el mundo literario?
R.- Si te planteas esto como una profesión yo creo que estás equivocado. Otra cosa es que consigas llegar a hacerte un profesional gracias a la consecuencia de los pasos que vas dando. Con lo cual, la luz al final del túnel la tienes que encontrar en primer lugar en la satisfacción personal y en segundo lugar en la satisfacción de tus lectores, lo mismo si son cuatro como si son cuatro millones. Hacer productos genuinos, creaciones propias que aporten lo más tuyo, lo más personal, y que por eso mismo se diferencien del resto. En la medida en que seas capaz de interesar, de divertir, de instruir y de enganchar a tus lectores vas a conseguir esa plusvalía personal que da sentido a la creación literaria.  

comentarios
Sin comentarios en la noticia
tu comentario
Sí, acepto la política de privacidad de Actualidad Media S.L.
 

Muchas gracias por tu envío que ayuda a construir Aragón Digital entre todos. El material será revisado en breve para ser publicado cuanto antes. Para cualquier duda, comentario o sugerencia, contacta con nosotros.

Este espacio se rige por unas normas simples con objeto de permitir que cada uno exprese su opinión sin ofender a los usuarios. Por favor, téngalas en cuenta cuando contribuya con la suya.